BURN
AND CONSUME!
Barceloca.com. Dec 2003
Divulgar el derecho a una cultura libre es el lema de Burn and Consume!,
jornadas que llamarán la atención del espectador-consumidora través
del live fanzine que acogerá el DAF en las tardes de este fin de semana.
Sesiones de dj's, videoproyecciones, documentales musicales y charlas con sugerentes
títulos como "Alta-baja cultura" o "El formato is the
challenge" revisarán la evolución de la cultura pop, "que
ha dejado de ser underground y se ha convertido en historia", y el acceso
a ella a través de estrategias de distribución libre. Los promotores
son el instituto Goethe y el colectivo Platoniq, con cuyos
miembros base, Olivier Schulbaum, Ignacio García y Susana Noguero, hemos
hablado.
¿Cómo surge la idea de organizar estas jornadas?
Estas jornadas siguen la línea de actividades que hemos llevado a cabo
desde el año 2001. Desde las aportaciones de Florian
Crammer sobre software libre y su extensión e influencia en los contenidos
digitales, open content, a los workshops de streaming y publicación comunitaria
en las jornadas Media Space Invaders con Micz Flor. Hemos procurado difundir
y profundizar en una cultura diferente, tecnológica pero social, libre
pero todavía no demasiado pública. De ahí han salido muchas
propuestas e ideas, como Burn Station y su update móvil Subkultourist.
Baja y alta cultura son términos cada vez más familiares,
pero alta y baja tecnología... ¿a qué os referís?
Alta y baja tecnología se refiere a los soportes tanto analógicos
como digitales que han tenido, lógicamente, un impacto sobre la pop y
la net cultura, como la cinta analógica, el vinilo, el cd-r hasta los
sistemas de intercambio de archivos peer to peer, incluyendo los formatos de
publicación tanto en papel como el fanzine, o el weblog en internet.
Proponemos analizar la historia de los formatos y soportes según géneros
musicales, según formas de difusión-distribución y según
formatos espaciales (lugares donde se produce y consume la pop cultura como
el club, la calle, el home studio e Internet). Pero sobre todo analizaremos
cómo esos formatos originalmente concebidos como productos de consumo
de la cultura, en realidad han provocado lo que podríamos llamar la democratización
del archivo.
¿La organización del live-fanzine conecta con la idea
de que estamos en la "era de la cultura visual" y el público
es más receptivo a ella que a otros
soportes?
No. La idea de live-fanzine o live-zine surge como referencia al formato de
publicación independiente y de poco presupuesto del fanzine, un símbolo
de la cultura pop, casi siempre ligado a música y a la actitud del "do
it yourself". De esta manera, las jornadas de los días 6 y 7 las
hemos diseñado a partir de trasladar el formato de publicación
a la experiencia en directo con público, combinando información
a modo de presentaciones breves, música y videoproyecciones, con comentarios
(tipo a pie de página), con el soporte visual del colectivo alemán
de VJs Transforma, que ilustrarán, enfatizaran o ambientaran tanto los
momentos teóricos como los momentos musicales.
Decís que la cultura pop es "un cruce de tendencias que
van desde la aproximación consumista hasta la crítica anticapitalista"
Consumismo y anticapitalismo...¿pueden convivir coherentemente?
La cultura pop es un campo de paradojas y no pretende ser coherente, para eso
ya esta la alta cultura. Sí, obviamente conviven. De todas maneras cuando
hablamos de consumo nos referimos a un nuevo tipo de consumo no tanto basado
en la economía y el fetiche si no más como un sistema de almacenamiento
y especialmente si se consigue gratis, a veces ni siquiera se consume, solo
se acumula.
Se revisará la cultura pop a partir de criterios estéticos,
sociológicos y políticos, ¿creéis que es más
que nunca objeto de análisis?
La cultura pop ha subido de categoría seguramente porque se ha confirmado
como un gran negocio y ha dejado de ser underground. O el underground se ha
convertido en historia y a partir de ahí los historiadores, sociólogos,
teóricos o los supervivientes del underground han revisado, escrito y
analizado la historia de la pop cultura. En la serie de documentales que proyectamos
el día 7 aparecen una buena muestra de estos análisis de la historia
de la cultura pop. Del club CBGB donde nació el punk, a una revisión
de la cultura de club contada por unos de los que mejor han sabido explicarla,
Dick Hebdige. Desde el impacto de géneros musicales como el DUB y los
sound systems de Hamaica a referencias rockandroleras de los Beach Boys (la
otra cara de la moneda de la tragedia Charles Manson) tienen un contexto, una
explicación y estan relacionados con acontecimientos sociales, económicos
y políticos.
El tema de los derechos de autor y el libre acceso a la música
estará muy presente, ¿se podría decir que estas jornadas
nacen con espíritu eminentemente reivindicativo de utilizar música
con derechos libres?
Estas jornadas nacen con el espíritu de visualizar y difundir un nuevo
tipo de producción, distribución y consumo de contenidos, entre
ellos la música. Con la vocación de divulgar el derecho a una
cultura libre, una cultura que se posicione por la democratización de
los media y la participación civil y que apoye las opciones alternativas
a los copyright que están desarrollándose en la red, influencia
directa de las estrategias y filosofía del software libre.
A la hora de programar Burn and Consume, ¿habéis pensado en un
perfil de público en especial?
Aparentemente hay al menos dos tipos de público: uno más interesado
en la teoría y otro más interesado en sesiones lúdicas
o festivaleras, pero la realidad de lo que nos estamos encontrando, por lo menos
en nuestras actividades, no es esa, ni el espíritu de estas jornadas.
Se están perdiendo o al menos difuminando muchos prejuicios y a partir
de ahí la mezcla de tipos de público es más habitual.