Platoniq
Juanma Arizmendi. Revista Monocläb. Feb 2004


En la era digital nada se le escapa a la tecnología y al microchip, ni siquiera tu perro. Y tú no rascas bola de informática y menos tu primo, que vive en Bolivia, o en el Raval. Y te da por desconfiar y lo mismo le sucede a la mayoría, porque en el mundo hay más Bolivias y Ravales que Massachússetes. Pero conoces a Platoniq y a colectivos similares y ves que si bien la tecnología es una herramienta de control y de poder, también es un instrumento para esquivarlo, molestarlo e incluso para crear cultura y nuevas realidades sociales.
Sobre esta premisa se asienta parte del trabajo de los cuatro integrantes de Platoniq. Simplificándolo mucho son una programadora, un arquitecto, un realizador y un escultor. Los nombres no importan, al menos a ellos. Hace tres años que trabajan en proyectos muy diversos que tienen en común la relación entre cultura y tecnología.

Cultura digital
Han promovido, organizado o participado en múltiples jornadas o seminarios relacionados con la cultura digital como Open Radio, MK2 y Media Space Invaders. En ellos se habla desde net art, hasta los media digitales, pasando por el sofware libre, o las aplicaciones de internet y la tecnología en la intervención social, comunicación, educación o participación política. Hacen documentales para el canal de televisión franco-aleman ARTE, el último fue Neue Kraft, Neues Werk, una deconstrucción de algunos estereotipos y herencias culturales sobre las relaciones entre hombre-máquina, sexualidad y tecnología. Platoniq, también ha creado una solución informática para consultar desde internet su base de datos, un audioweblog, rebosante de archivos sonoros . Se trata de contenido digital de consumo libre compuesto sobre todo por reportajes y música que, gracias a la plataforma de Platoniq, se reproduce desde radiored.org, de manera que si a un Mosso le da por hurgar en tu disco duro, no encontrará ni rastro de ese bootleg que estás escuchando. Actualmente Platoniq está mejorando este proyecto con el apoyo de milmilks y se lanzará el próximo Abril con un nuevo nombre y nuevos editores.

Información libre y pública
Pero el tema no va de piratear. No hablan de saltarse las barreras sino de que éstas no deberían existir. Parten de la idea de que los contenidos deben ser libres, como el software. Por eso dejan su sofware abierto y libre y por eso también organizaron el proyecto Burn Station, que es un sistema de distribución y copiado de musica de derechos libres, un top manta legal o un chiringo ambulante que en lugar de venderte un frankfurt te permite grabar música libre de net labels y llevártelos en CD para tu consumo y alegría. Pero la información no sólo debe ser libre sino también pública y entonces hacen acciones donde combinan alta y baja tecnología , mezclando transmisores piratas FM con retransmisiones por internet, fabricándose sus propios sistemas de traducción simultanea u organizando talleres de antenas wireless caseras en plazas públicas. También hablan de norte y de sur y de desigualdades y para ello han instalado un servidor libre en Barcelona (openserver.cccb.org), para difundir la voz del sur frente al norte, que domina hasta en esto de la escena underground.

Proyectos 2004
Con la misma filosofía nace el proyecto Aire Incondicional que se desarrollará este mismo año y que consiste en llevar el punto de vista de la Europa del sur a una exposición que se celebrará en Zurich-Ginebra-Basel-Lugano. La muestra gira entorno al activismo digital, la eliminación de fronteras políticas y culturales y por último la promoción de la cultura del conocimiento libre. Para Septiembre tienen previstas las jornadas Media Space Invaders 2 y por último, están apunto de partir de gira por Europa del Este para hacer un Tour, la versión nómada del Burn Station, que llaman SubkulTOURist. Además de llevar la estación copiadora de contenidos libres, servirá para establecer contactos entre diferentes comunidades, hacer un mapeo de la escena de la cultura digital europea, fomentar los intercambios y probablemente se convertirá en el hilo narrativo del próximo documental de Platoniq, un road movie sobre cultura libre. Por cierto, si alguien tiene una furgo diesel para dejarles, puede ponerse en contacto en info@platoniq.net